
Destacan como logros:
1. Gobernabilidad — a pesar de los pocos votos iniciales
– Aunque Milei asumió con un bloque muy pequeño en el Congreso (unos 39 diputados y 6 senadores), consiguió aprobar leyes claves de su proyecto económico y político.
– Con apoyos de otros partidos (líneas internas de UCR, factorías de Pro, gobernadores dialoguistas y peronistas disidentes), logró el respaldo necesario para sus reformas.
– Tras las elecciones legislativas de 2025, su bloque pasó a ser la primera minoría en Diputados, y además aumentó su representación en el Senado — lo que mejora su capacidad de gobernar.
2. Reforma del Estado / institucionalidad — recortes y decretos
– Implementó una fuerte poda del gasto público: reducción del número de ministerios, recortes en obra pública, subsidios, jubilaciones, etc.
– Para avanzar con su agenda usó decretos (DNU) masivamente: muchas decisiones sin necesidad de aprobación legislativa.
– En lo institucional se apartó de tradiciones: por ejemplo dio su discurso inaugural de espaldas al Congreso y prorrogó presupuestos, generando críticas sobre los controles democráticos.
3. Cambio en la política exterior
– Cambió la orientación exterior: se alineó con Estados Unidos e Israel, se distanció del multilateralismo tradicional, y criticó agendas globales como la del cambio climático o algunas de las metas del desarrollo sostenible promovidas por organismos multilaterales.
– Esa nueva postura generó tensiones con socios regionales clave, como Brasil.
4. Seguridad y orden público
– Prioridad al combate del narcotráfico, reorganización de fuerzas policiales, protocolos más duros contra protestas y piquetes.
– Reportan una caída notable en homicidios en ciertas zonas, lo que el gobierno presenta como éxito de sus medidas.
Críticas y puntos débiles
5. Déficit institucional y debilidad democrática
– El uso intensivo de decretos y la debilidad del bloque propio generaron cuestionamientos sobre la institucionalidad y los controles republicanos.
– Intentos controvertidos de renovar la Corte Suprema mediante designaciones directas generaron rechazo de la oposición y parte de la comunidad jurídica.
– También hubo señalamientos de hostigamiento hacia la prensa y restricciones al acceso a la información pública.
6. Polarización política, fracturas internas y desgaste del “capital político”
– La base política inicial de Milei se fue debilitando: tensiones internas, quiebre con aliados, escándalos — como la visita de diputados a represores en Ezeiza — y diferencias con personas clave de su espacio.
– Su discurso — y una serie de declaraciones polémicas (en foros internacionales, críticas a ciertas corrientes sociales, etc.) — le jugaron en contra para sostener consensos amplios.
7. Costos sociales del ajuste económico
– Las medidas de austeridad, recortes y liberalizaciones afectaron a jubilados, becas, subsidios, obra pública: hubo fuertes protestas y rechazo de sectores sociales.
– A pesar de la estabilización macroeconómica, la desigualdad social y las tensiones estructurales siguen presentes, y el ajuste golpeó sobre todo a los sectores más vulnerables.
Conclusión del balance: un gobierno de transformaciones profundas — con riesgos
Estos dos años de gobierno de Milei constituyen una experiencia inédita en Argentina: un “experimento político-económico” con reformas muy ambiciosas, que lograron avances visibles en materia macroeconómica, reducción del gasto público, cambio en institucionalidad del Estado y reconfiguración internacional.
Sin embargo, esos cambios vinieron con un costo elevado: fragilidad institucional, desgaste político, polarización social, tensiones en la gobernabilidad, y efectos negativos sobre la distribución del ingreso y el bienestar de amplios sectores de la población.
En pocas palabras: un giro radical — que redefinió el rumbo del país — pero con una mochila de desafíos estructurales por delante.

