Se confirmó el primer caso humano en años de infección por el gusano barrenador del Nuevo Mundo, una larva de mosca parásita que invade heridas abiertas y destruye tejidos, causando la enfermedad conocida como miasis.
Aunque suele atacar al ganado, el caso apareció en un viajero que regresó de El Salvador, lo que despertó alarma sanitaria y económica. En el pasado, los brotes de este parásito provocaron graves pérdidas en la ganadería estadounidense.
Ante esta situación, el gobierno federal implementó medidas como la prohibición de importación de ganado desde México y la cría de moscas estériles, estrategia que ya había demostrado ser efectiva para erradicar la plaga en el siglo XX.

