VICTORIA VILLARRUEL SOBRE ATAQUES EN GAZA

La Vicepresidenta condenó abiertamente el bombardeo israelí que destruyó la iglesia católica Sagrada Familia en Gaza y provocó cuatro muertos, entre ellos el sacerdote argentino Gabriel Romanelli , herido con esquirlas. Manifestó su “apoyo y solidaridad” a Romanelli y la feligresía, deseando la “pronta recuperación de los siete heridos” y condolencias a los familiares de los fallecidos.

Además, pidió un “alto al fuego inmediato” , alineándose con el llamado del Papa León XIV, en un mensaje que se aleja del respaldo incondicional del Gobierno de Milei a las acciones militares israelíes.

Su reacción se diferencia claramente del comunicado oficial de la Cancillería, que se limitó a expresar “seria preocupación” sin atribuir directamente el ataque a Israel ni reclamar activamente por un cese al fuego.