Gripe aviar
La FAO ha advertido sobre el aumento de casos de gripe aviar en América Latina, mientras que el Senasa insta a extremar medidas de bioseguridad. Con brotes reportados en países como Estados Unidos, Canadá, Perú y Colombia, la prevención y la cooperación regional emergen como claves para controlar la enfermedad y proteger la producción avícola.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha encendido una alerta sobre el incremento de casos de gripe aviar en América Latina, una situación que pone en jaque a la producción avícola y la biodiversidad de la región. Según datos recientes, Estados Unidos ha reportado 80 brotes, mientras que Canadá ha documentado 72 episodios en el transcurso de dos meses. En Sudamérica, las alarmas se han activado en Perú, con 13 casos en aves domésticas, y en Colombia, donde se confirmó un brote en una granja de traspatio.
Ante este panorama, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina ha instado a productores y propietarios de aves a reforzar las medidas de bioseguridad. Estas acciones, amparadas en la Resolución 1699/2019, buscan prevenir la propagación del virus en territorio argentino.
Entre las recomendaciones, se destaca la importancia de revisar las mallas antipájaros, incrementar la limpieza de áreas con acumulación de materia fecal de aves y restringir el acceso a las instalaciones.

