EL 11 DE DICIEMBRE DÍA PARA CELEBRAR AL TANGO 

Cada 11 de diciembre, las calles de Buenos Aires, los teatros y las radios evocan un sonido que nace en lo profundo de la identidad argentina: el tango. Esta fecha, declarada como el Día Nacional del Tango, conmemora el nacimiento de dos figuras clave en la historia de este género que trascendió fronteras: Carlos Gardel, nacido en 1890, y el compositor y director de orquesta Julio de Caro, en 1899.

La historia del tango no puede contarse sin la voz inmortal de Carlos Gardel. Aunque su nacimiento ha sido motivo de debate (algunas versiones indican 1880 en Toulouse, Francia), fue en Buenos Aires donde Gardel encontró su verdadera patria y su razón de ser artística. Nacionalizado argentino en 1923, su carisma y talento lo convirtieron en «el más grande cantor de tangos». Su obra no solo impactó a su tiempo, sino que también trascendió generaciones. En 2003, su voz fue registrada por la Unesco en el programa Memoria del Mundo, un reconocimiento que preserva el valor cultural e histórico de su legado.

Pero el 11 de diciembre también honra a Julio de Caro, un nombre indispensable en la evolución del tango orquestal. Con su estilo sofisticado y su compromiso con la innovación, De Caro llevó al tango a nuevas alturas, consolidándolo como un género musical respetado y apreciado más allá de las milongas.

Esta fecha, por tanto, no solo recuerda a dos grandes exponentes del tango, sino que celebra un género que es patrimonio cultural argentino y un lenguaje universal que habla de amores, penas y pasiones. Cada acorde de bandoneón y cada verso susurrado al oído de los bailarines son testigos de que el tango sigue vivo, porque «Gardel cada día canta mejor» y De Caro sigue marcando el compás de nuestra historia.

En este Día del Tango, rendimos homenaje a quienes hicieron del tango una bandera, un estilo de vida y una huella imborrable de nuestra cultura.