YACARATIÁ: CARACTERÍSTICAS DE LA MADERA COMESTIBLE QUE SOLO CRECE EN MISIONES

En Misiones, un ingrediente inusual está ganando terreno en la alta cocina: la madera. Este particular alimento proviene del árbol yacaratiá, una especie nativa de la región que, por sus características, no tiene valor comercial en la industria maderera tradicional.

Sin embargo, el ingeniero forestal Roberto Pascutti vio una oportunidad donde otros solo veían descarte y decidió investigar su potencial culinario.

El yacaratiá es un árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura. Su madera es húmeda, porosa y carece de celulosa, lo que la hace inadecuada para fabricar muebles o papel. Sin embargo, esta singularidad la convierte en una materia prima ideal para la cocina, siempre y cuando sea tratada de forma especial para hacerla comestible. Pascutti, junto a un equipo de chefs y expertos, logró encontrar un proceso que transforma esta madera en un ingrediente culinario versátil y delicioso.

El yacaratiá es un árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura. Su madera es húmeda, porosa y carece de celulosa, lo que la hace inadecuada para fabricar muebles o papel. Sin embargo, esta singularidad la convierte en una materia prima ideal para la cocina, siempre y cuando sea tratada de forma especial para hacerla comestible. Pascutti, junto a un equipo de chefs y expertos, logró encontrar un proceso que transforma esta madera en un ingrediente culinario versátil y delicioso.

El yacaratiá es un árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura. Su madera es húmeda, porosa y carece de celulosa, lo que la hace inadecuada para fabricar muebles o papel. Sin embargo, esta singularidad la convierte en una materia prima ideal para la cocina, siempre y cuando sea tratada de forma especial para hacerla comestible. Pascutti, junto a un equipo de chefs y expertos, logró encontrar un proceso que transforma esta madera en un ingrediente culinario versátil y delicioso.

El yacaratiá es un árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura. Su madera es húmeda, porosa y carece de celulosa, lo que la hace inadecuada para fabricar muebles o papel. Sin embargo, esta singularidad la convierte en una materia prima ideal para la cocina, siempre y cuando sea tratada de forma especial para hacerla comestible. Pascutti, junto a un equipo de chefs y expertos, logró encontrar un proceso que transforma esta madera en un ingrediente culinario versátil y delicioso.