Los mosquitos, grandes admiradores de los humanos, no solo se sienten atraídos por nuestro olor o aliento, sino especialmente por nuestra piel, la cual actúa como una especie de anuncio luminoso que les indica que hay sangre disponible. Según un nuevo estudio de la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB) , publicado en ScienceAlert , estos insectos utilizan sensores infrarrojos en sus antenas para identificar a sus presas, revelando un nuevo método de detección más preciso.
Si bien se sabía que los mosquitos detectan a los humanos a través de los olores, esta técnica se vuelve poco confiable en entornos con viento, lo que llevó a los científicos a sospechar de su capacidad para utilizar infrarrojos . Para comprobarlo, realizó experimentos con 80 mosquitos hembra (las únicas que chupan sangre) en contacto con “huéspedes” ficticios, como placas termoeléctricas, CO2 y olores humanos.
El estudio observará que los mosquitos reaccionaban caminando y extendiendo su probóscide, como lo harían al acercarse a un humano real, lo que confirma su capacidad para detectar el calor emitido por el cuerpo mediante infrarrojos. Este hallazgo es crucial, ya que las picaduras de mosquito pueden propagar enfermedades graves como el dengue , la fiebre amarilla y el virus del Zika , lo que hace imprescindible encontrar mejores métodos para prevenirlas.
Nicholas Debeaubien , biólogo molecular de la UCSB, destacó que la especie Aedes aegypti , conocida por propagar estas enfermedades, es especialmente eficaz en la detección de humanos, y este estudio proporciona nuevas perspectivas sobre cómo combatir sus picaduras.

