MARIANA ENRÍQUEZ EN LA FIESTA DEL LIBRO USADO: “HAY QUE RESIGNARSE, NO SIEMPRE SABÉS SOBRE LO QUE ESTÁS ESCRIBIENDO”

Unos 65 mil lectores pasaron por la Fiesta del Libro Usado (FLU), realizada en la Plaza del Lector de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. En este evento, la escritora Mariana Enríquez fue presentada como la «rockstar de las letras argentinas» por el librero Patricio Rago. La autora, reciente ganadora del Premio José Donoso, fue entrevistada por Valeria Tentoni ante una audiencia entusiasta, mayoritariamente compuesta por jóvenes.

Enríquez compartió su experiencia con los libros usados, recordando cómo solía «cazar libros» en ferias, especialmente en La Plata, una ciudad universitaria con gran oferta literaria. Aún hoy, sigue comprando libros de segunda mano, sobre todo de género de horror, a precios accesibles. Narró, además, cómo las colecciones familiares de editoriales como Bruguera y Salvat influyeron en su formación lectora, mientras que su relación con librerías fue casi inexistente. Con humor, mencionó su desconfianza hacia las recomendaciones de libreros y confesó que Franz Kafka no es de su agrado, a pesar de reconocer la importancia de su obra.

La escritora también reflexionó sobre cómo algunos lectores la ayudaron a interpretar sus propias ficciones, poniendo como ejemplo el análisis de Mariana Eva Pérez sobre su cuento «Chicos que vuelven», vinculándolo con los nietos recuperados por Abuelas de Plaza de Mayo. Enríquez admitió que inicialmente no había pensado en ese enfoque, señalando que, como escritora, a veces uno no sabe completamente sobre qué está escribiendo.

La tarde del evento estuvo llena de actividades, con charlas de destacados autores y sociólogos, y una notable presencia juvenil en un ambiente relajado. La jornada cerró con la «misa enriqueziana», en la que Enríquez narró anécdotas de su juventud y de su terapia de grupo, compartiendo con humor y sinceridad su experiencia personal.