
El número de personas diagnosticadas con Parkinson está aumentando a un ritmo sin precedentes, superando incluso al Alzheimer. Según los neurólogos Ray Dorsey y Michael Okun, la principal causa es la exposición a toxinas ambientales más que los factores genéticos.
Los expertos advierten que, si no se toman medidas, los casos podrían alcanzar los 12 millones en 2035. La industrialización y la contaminación han convertido al Parkinson en una “epidemia moderna”.
Entre las recomendaciones para reducir el riesgo:

