En una decisión histórica, el primer ministro Anthony Albanese anunció que Australia reconocerá oficialmente al Estado de Palestina durante la 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2025. Esta medida se alinea con movimientos similares por parte de Francia, Reino Unido y Canadá, y se enmarca en un esfuerzo global para impulsar la solución de dos Estados como vía para poner fin al conflicto y aliviar la crisis humanitaria en Gaza.
Condiciones y respaldo internacional
El reconocimiento estará condicionado a una serie de compromisos asumidos por la Autoridad Palestina, entre los cuales se exigen: la desmilitarización, la realización de elecciones, la exclusión de Hamás del gobierno y el reconocimiento del derecho de Israel a existir en paz y seguridad. Este paso busca fortalecer a los actores moderados que promueven la paz e incrementar el impulso diplomático hacia una solución negociada.
Reacciones divididas y contexto político
La medida provocó una fuerte reacción internacional y doméstica: el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, la calificó de «vergonzosa», mientras que grupos pro palestinos aplaudieron el gesto aunque muchos lo consideraron insuficiente. En Australia, algunas organizaciones judías expresan preocupación por los riesgos que podrían traer al proceso de paz y la seguridad regional. Políticamente, este anuncio representa un giro significativo en la política exterior australiana, alejándose del bipartidismo tradicional y posicionándose junto a la comunidad occidental pro-Palestina.

