Durante el invierno se dispararon las consultas por enfermedades respiratorias, sobre todo en niños y personas alérgicas. La combinación del frío, encierro y cambios de temperatura favorece virus y bacterias. En este contexto, los laboratorios cumplen un papel esencial para detectar infecciones virales (como gripe, COVID o virus sincicial), bacterianas y alergias, mediante hisopados, hemogramas y otros análisis. La detección precoz permite anticipar complicaciones como broncoespasmos o rinitis, especialmente en pacientes con antecedentes.

