El 16 de julio, el parlamento iraní declaró que no retomará negociaciones nucleares con Estados Unidos hasta que se cumplan ciertas «precondiciones», expresando rechazo a un posible uso de las conversaciones como tapón para acciones militares israelíes.
Aunque no especificaron los detalles, Irán ha solicitado garantías contra futuros ataques militares en su territorio, especialmente tras los bombardeos recientes en sus instalaciones nucleares declarados por EE.UU. e Israel.
La posición parlamentaria implica que, aunque persiste interés diplomático por parte del presidente Masoud Pezeshkian y el canciller Abbas Araqchi, el discurso oficial refuerza el dominio de los sectores conservadores que exigen firmeza ante amenazas exteriores

