Los servicios de inteligencia de Países Bajos y Alemania confirmaron que Rusia está utilizando de forma «generalizada» armas químicas en Ucrania.
El informe revela que se trata de un programa extendido con agentes asfixiantes lanzados desde drones para obligar a los soldados ucranianos a abandonar sus posiciones, lo que Naciones Unidas aún no investigó.
El ministro de Defensa holandés, Ruben Brekelmans, afirma que este escalamiento “preocupa profundamente” y exige sanciones más severas contra Moscú. La inteligencia alemana (BND) aporta evidencia independiente, confirmando que Rusia intensificó la producción y el uso de estos agentes, con miles de incidentes en el frente.
El descubrimiento ha encendido las alarmas en la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, que no ha sido formalmente solicitada a investigar. Ucrania reporta miles de heridos con síntomas ligados a agentes químicos, y la comunidad europea sopesa ahora sanciones más duras, además de impedir la participación de Rusia en organismos internacionales sobre vigilancia de armamento.

