Europa enfrenta una ola de calor sin precedentes, que ya causó incendios y muertes en varios países. En Catalunya, las llamas provocaron la muerte de dos trabajadores agrícolas y un niño, y en Francia una niña de 10 años murió cerca de la Torre Eiffel.
Francia y España registraron uno de sus junios más calurosos desde 1900. En Italia, cortes de luz derivados del uso intensivo de aire acondicionado agravan la situación. Alemania ha impuesto restricciones al agua y activado servicios de atención para mayores y vulnerables.
La oficina meteorológica de la UE advierte que estas olas se volverán más frecuentes e intensas por el cambio climático, exigiendo medidas urgentes. En respuesta, la Unión Europea elevó su meta de reducción de emisiones al reducir un 90 % para 2040, y se continúa el diálogo climático con Rusia.

