Eslovaquia ha sido escenario de protestas masivas en 2025, con decenas de miles de ciudadanos manifestándose contra las políticas prorrusas del gobierno del primer ministro Robert Fico. Las manifestaciones comenzaron en enero y alcanzaron su punto máximo en enero con una concentración de aproximadamente 60,000 personas en Bratislava.Los manifestantes expresan su descontento por el acercamiento del gobierno eslovaco al Kremlin, especialmente tras reuniones entre Fico y el presidente ruso Vladimir Putin. Las protestas, organizadas por grupos como “Paz para Ucrania”, denuncian que estas acciones son incompatibles con los valores democráticos y la identidad europea de Eslovaquia.El gobierno ha respondido acusando a la oposición de intentar un golpe de Estado,basándose en informes del Servicio de Inteligencia Eslovaco. Sin embargo, los líderes de la oposición y los organizadores de las protestas rechazan estas acusaciones, calificándolas de intentos de intimidación

