ADIÓS A LOS IMPLANTES DENTALES

En unos años, gracias al desarrollo de la ciencia, es posible generar el crecimiento de nuevos dientes naturales.

Como todos sabemos, el cuerpo humano solo crea dos juegos de dientes a lo largo de la vida de una persona. Los de “leche”, que son los que se van cayendo durante la infancia. Empiezan a salir más o menos a los 6 meses y se van cayendo entre los 5 y los 12 años, aproximadamente. Luego aparecen los permanentes o definitivos, que si se llegan a perder no volverán a nacer, incluyendo las muelas de juicio.

Ahora, el equipo de investigadores del King’s College de Londres propone una alternativa totalmente distinta: la posibilidad de cultivar dientes en un laboratorio. Con la colaboración del Imperial College, estos investigadores plantean la posibilidad de que los dientes perdidos puedan regenerarse de forma natural dentro del cuerpo humano.

De esta forma, se eliminan los riesgos que implican los implantes hoy en día, que van desde la posibilidad de rechazar el nuevo diente, necesidad de cirugía, hasta incluso dificultades en la integración con el hueso maxilar. “Los dientes cultivados en laboratorio se regenerarían naturalmente, integrándose en la mandíbula como dientes reales”, explicó Xuechen Zhang, integrante del equipo de investigación.

Gracias al uso de un material especial que permite la comunicación entre células, lograron replicar el entorno en el que se forman los dientes durante el desarrollo embrionario. Así, una célula pueda inducir a otra a convertirse en una célula dental, iniciando el proceso de formación del diente desde cero. ¿Qué diferencia tendrían estos dientes con los implantes?

En ese mismo sentido, Zhang, estudiante de doctorado de último año en la Facultad de Odontología, Ciencias Orales y Craneofaciales, aseguró que estos dientes “serían más fuertes, más duraderos y libres de riesgos de rechazo, ofreciendo una solución más duradera y biológicamente compatible que los empastes o implantes”.