
Un bombardeo con misiles balísticos impactó en la ciudad de Sumy, al noreste de Ucrania, dejando al menos 34 civiles muertos y más de 117 heridos. El presidente Volodímir Zelenski calificó el ataque como un acto de terror deliberado por parte de Rusia. Este episodio agrava la ya frágil situación humanitaria en la región. La comunidad internacional expresó su repudio y preocupación por los constantes ataques a objetivos civiles. La ciudad se encuentra en estado de emergencia.

