ANA GALLARDO Y LA ESCUELA DE ENVEJECER

Desde hace tiempo, la artista Ana Gallardo ha centrado su obra en la idea del aprendizaje para envejecer, especialmente en el contexto de las mujeres mayores. Su trabajo aborda la violencia inherente al proceso de envejecimiento, una violencia que, según Gallardo, es consecuencia directa de la discriminación de género.

En la Escuela de Envejecer , Gallardo trabaja con mujeres mayores, invitándolas a compartir sus historias de vida y las actividades que han aprendido en la vejez, aquellas que fueron postergadas durante su juventud debido a los prejuicios sociales, políticos y religiosos, o por las responsabilidades. domésticas. La propuesta de la Escuela es que estas mujeres se convertirán en maestras de los conocimientos adquiridos en su vejez, saberes que son complejos, sobrevivientes y muchas veces ignorados por la sociedad.

El compromiso de Gallardo con la vejez y el arte también se manifiesta en su proyecto Un Lugar para Vivir Cuando Seamos Viejxs (ULPVCSV). Este proyecto surge de la reflexión sobre cómo vivirán ella y sus amigos en la vejez, en un contexto donde la falta de recursos y apoyo estatal es una preocupación constante. Gallardo sueña con un espacio colectivo, un lugar donde las personas mayores puedan vivir cerca de quienes aman, continuar activas y compartir sus conocimientos y habilidades como sustento.

El proyecto ULPVCSV tomó forma a través de un blog creado para la exposición DOMUS en la Fundación Klemm, donde Gallardo y sus colaboradores, Ramiro y Mario, comenzaron a volcar todas sus ideas sobre cómo construir y sostener este sueño de un lugar comunitario y autosuficiente para la vejez.

La obra de Ana Gallardo, en su intersección entre el arte y el compromiso social, ofrece una mirada profunda y crítica sobre el envejecimiento, la discriminación y la búsqueda de dignidad y comunidad en la vejez.